lunes, septiembre 04, 2006

La excelencia de eso que llamamos Amor


Si yo hablara la lengua de los humanos y la de los ángeles, pero no tengo Amor vengo a ser como un metal que resuena o como un platillo que hacer ruido.

Y si tuviese el don de la profecia y entendiese todos los misterios y toda la ciencia, y tuviese una fe capaz de mover montañas, pero no tengo Amor, nada soy.

Y si repartiese todas mis cosas para dar de comer a los pobres o dejara que quemen mi cuerpo, pero no tengo Amor, de nada me sirve.

El Amor es sufrido, es benigno; el Amor no tiene envidia, el Amor no es jactancioso, no se desvanece. No hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor. No se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.

Todo lo sufre, todo lo espera, todo lo soporta.

El Amor nunca deja de ser... pero las profecias acabaran, y cesaran las lenguas, y la ciencia acabará... porque en parte conocemos y en parte profetizamos; pero cuando venga lo perfecto, todo lo que es "en parte" acabara...

Ahora vemos por un espejo, oscuramente; mas entonces nos veremos cara a cara...

Y ahora permanecen la fe, la esperanza, y el Amor... estos tres;

Pero el mayor de ellos es el AMOR...